Alzheimer ***

 

jueves, julio 27, 2006

Alimentos funcionales contra Alzheimer y trastornos cardiovasculares

Un grupo de universidades y empresas españolas trabajarán en un proyecto, que cuenta con un presupuesto de 21 millones de euros y tiene una duración de cuatro años, para diseñar alimentos que reduzcan el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y Alzheimer, así como para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas y de sus familiares. El proyecto, liderado por la empresa La Morella Nuts, cuenta con la participación de otras siete empresas y seis departamentos de cuatro universidades y un centro tecnológico: Complutense de Madrid, Autónoma de Barcelona, de Lleida, Rovira I Virgili y el Instituto de Investigación y Tecnologías Alimentarias (IRTA).

© Otherwise_stefan/Flickr

Los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares son bien conocidos. Entre los más importantes se encuentran el colesterol, la hipertensión y la obesidad. Evitar esos factores ayuda sin duda a prevenir los trastornos cardiovasculares. Pero ¿se puede prevenir también la enfermedad de Alzheimer? «Se sabe que el colesterol es un factor de riesgo», explica Mercè Unzeta, profesora del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la UAB y coordinadora de la parte de la investigación médica en el proyecto. «El colesterol interviene en la aparición y formación de depósitos de beta amiloide características del Alzheimer y que hacen que las neuronas pierdan su funcionalidad».

Es verdad que en el desarrollo de esta enfermedad hay un factor genético determinante que no puede evitarse, y que la enfermedad aparece con el envejecimiento –en una población con mayor esperanza de vida, la incidencia de la enfermedad aumenta. Sin embargo, los investigadores creen que si se reduce diariamente el colesterol se puede retardar la aparición de la enfermedad. «Y quizás se pueda retardar tanto que al final no aparezca o aparezca muy al final de la vida de la persona», afirma Unzeta.

Los responsables del proyecto explican que se trata de una iniciativa «que generará nuevas metodologías productivas», el diseño y validación de los nuevos alimentos, y que «permitirá la aparición de nuevos productos en el mercado». Entre los alimentos funcionales que se esperan desarrollar estarán los que incorporen antioxidantes y los que ayuden a reducir el colesterol. «Cuando la gente es mayor, el estrés oxidativo es más elevado y la capacidad de luchar del metabolismo es menor». Se incorporaran compuestos biológicamente activos beneficiosos (minerales, vitaminas, ácidos grasos o fibra alimentaria), tanto en alimentos naturales como en alimentos manipulados.

De cualquier forma, los resultados no se verán en ninguna publicación científica sino en las estanterías de las tiendas. La razón es que el proyecto forma parte del programa CENIT (Consorcios Estratégicos Nacionales en Investigación Técnica), iniciativa del Ministerio de Industria español con el que se pretende acercar la colaboración entre los centros de investigación y las empresas. Los proyectos están liderados y cofinanciados por las empresas y el objetivo final es que la investigación se traduzca en un producto que llegue al mercado. De ahí que los resultados están sujetos al secreto industrial y que los resultados sean propiedad de las empresas.

La importancia de la dieta



Si se reduce diariamente el colesterol se puede retardar la aparición de la enfermedad de Alzheimer, y quizás se pueda retardar tanto que al final no aparezca

La influencia de la dieta en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares es incuestionable. En EEUU se ha visto cómo una muy elevada tasa de obesidad ha dado lugar a una también muy alta incidencia de enfermedades cardiovasculares. En cambio, son más recientes y menos obvias las evidencias de su papel en el desarrollo de demencias. Se cree, por ejemplo, que la falta de algunos micronutrientes, como por ejemplo la vitamina E, podrían estar en relación con el desarrollo de Alzheimer. La vitamina B (folatos y vitamina B12 y B6) serían protectores. Pero no todos los micronutrientes serían protectores. Se cree que la alta afinidad de la proteína amiloide hacia los metales (hierro, aluminio y zinc) podría favorecer la formación de depósitos de beta-amiloide. El colesterol y el sobrepeso se consideran también factores de riesgo.

Un trabajo reciente en esa línea fue el realizado por un equipo de la Universidad de Logan (Utah, EEUU), que monitorizó durante 18 años a un grupo de 392 mujeres. De entre ellas, aquellas que desarrollaron Alzheimer a la edad de 80 y tantos, la gran mayoría había tenido sobrepeso a los 70 y tantos. Para establecer esa correlación, midieron el índice de masa corporal. Las mujeres que desarrollaron demencia tenían un índice de 28 de media, bordeando la obesidad (el índice normal es de entre 18,5 y 25). Con cada punto adicional en el índice de masa corporal, explican los investigadores en el trabajo, «se incrementa el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer en un 36%».

Se calcula que la demencia senil, cuya forma más habitual es la enfermedad de Alzheimer, afecta a 18 millones de personas en todo el mundo. No hay cura y la posibilidad de resultar afectado por Alzheimer se incrementa rápidamente con la edad. Por otro lado, la incidencia de las enfermedades cardiovasculares las ha llevado a ser la primera causa de mortalidad a nivel mundial, con más de 17 millones de muertes anuales, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). La misma organización alerta de la creciente obesidad y sobrepeso en todo el mundo: hasta 1.000 millones de personas con sobrepeso en 2005, cifra que, de seguir la tendencia, subirá a 1.500 millones en 2015.


DIETA MEDITERRÁNEA Y PRECAUCIÓN

La dieta mediterránea, con abundancia de fruta, vegetales, aceite de oliva y pescado, y poca carne y lácteos, podría reducir el riesgo de sufrir Alzheimer, según diversos trabajos. Se apunta que la dieta juega un papel en esta reducción, pero no está claro aún qué alimentos o sustancias resultarían claves. Se ha hablado de la importancia de los ácidos grasos del pescado azul, de las vitaminas E y B, de los antioxidantes...
Quizá no sea una sola cosa sino varias y un tipo de dieta. Eso es lo que se ha planteado Nikolaos Scarmeas, neurólogo de la Universidad de Columbia (Nueva York), que ha seguido la alimentación de más de 2.000 personas de Manhattan durante cuatro años. Todos los participantes del estudio de Scarmeas tenían unos 77 años. Cada 18 meses los participantes rellenaban un cuestionario sobre los alimentos que habían consumido y la frecuencia. En total, 262 de los participantes desarrollaron la enfermedad de Alzheimer.

El trabajo, que se ha publicado en la revista Annals of Neurology, revelaba que la tercera parte de los participantes que tenían una dieta más cercana a la mediterránea tenían entre un 40% menos riesgo de desarrollar Alzheimer que el resto. Para los autores, el resultado es una «pista» sobre los beneficios de la dieta mediterránea. Sin embargo, Nikolaos Scarmeas es cauto. «Es prematuro recomendar nada, ya que los hallazgos necesitan ser contrastados con otros estudios».



Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer Guerra

 

 

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lunes, julio 17, 2006

Avanza más el Alzheimer entre hispanos

WASHINGTON, D.C. (EFE).— Los hispanos son las principales víctimas del mal de Alzheimer, una enfermedad neurológica progresiva e incurable, y se teme que en los primeros años de este siglo se cobrará la vida de más de un millón de personas de esta minoría.
El de Alzheimer es un mal que ataca a las células cerebrales o neuronas, en general de personas de más de 65 años.

El resultado de ese ataque es una consecuente pérdida de la memoria, problemas en el proceso del pensamiento y el habla, así como dificultades de conducta, demencia y, finalmente, la muerte.

Stephanie Johnson, neuropsicóloga del Centro de Investigaciones del Alzheimer en la Universidad de Duke, manifestó recientemente que se teme que la tasa de aumento de la enfermedad entre los hispanos sea de 600% en las próximas décadas.

“Si no encontramos una cura efectiva pronto, 1.3 millones de hispanos sufrirán la enfermedad de Alzheimer para el año 2050”, señaló. Johnson añadió que los síntomas del mal aparecen como media unos siete años antes en los hispanos que en otros sectores de la población.

La educación y la disponibilidad de servicios de salud pública son cruciales para ayudar a prevenir y tratar esta enfermedad crónica que significa un peligro especial para los hispanos, añadió.

Según Johnson, uno de los grandes problemas de los hispanos es la barrera cultural que enfrentan al llegar a este país y que muchos no se atreven a superar. “Muchos hispanos que llegan al país no conocen el idioma inglés. Esto es un obstáculo que les cierre el acceso y la utilización de los servicios de salud pública”, indicó.

Frente a esa situación, la Asociación del Alzheimer ha puesto en marcha un plan para promover la educación y concienciar a la población hispana respecto de los peligros de la enfermedad.

En ese programa participan la Fundación MetLife, que donó 250 mil dólares, y el Consejo Nacional de La Raza (NCLR), una de las principales organizaciones hispanas del país.

Copyright 2005 EFE

 

 

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lunes, julio 10, 2006

Lesiones vasculares cerebrales en el Alzheimer

En los últimos años se ha observado que las demencias puras (sólo enfermedad de Alzheimer o exclusivamente demencia vascular) apenas existen. De hecho, en más del 80% de las demencias degenerativas (como la enfermedad de Alzheimer) existe un componente vascular.
Madrid, 13 julio de 2005.- En los últimos años se ha descubierto que la mayoría de las demencias poseen un origen mixto es decir, existe a la vez un componente degenerativo y un componente vascular. Este hecho ha llevado a los expertos a investigar los tratamientos más eficaces en estos pacientes. "Estudiando a los pacientes con demencia, nos hemos dado cuenta de que los tipos puros de demencia (sólo enfermedad de Alzheimer o exclusivamente demencia vascular) son casi inexistentes. En la mayoría de los pacientes las lesiones de Alzheimer aparecen mezcladas con factores de riesgo vascular (diabetes, hipercolesterolemia, hipertensión.) y con lesiones vasculares en el cerebro, lo que implica una intervención terapéutica adaptada a estas necesidades", explica el doctor Alfonso J. Cruz Jentoft, de la Unidad de Geriatría del Hospital Ramón y Cajal (Madrid), Presidente Electo de la European Union Geriatric Medicine Society. Las novedades terapéuticas en este tipo de demencias han sido objeto de debate entre los más de 150 expertos que se dieron cita con motivo del Simposio El componente vascular en la enfermedad de Alzheimer celebrado en el marco del XLVII Congreso de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología recientemente celebrado en Málaga.

Durante el Simposio, en el que se abordaron cuestiones como la epidemiología y los métodos diagnósticos en la enfermedad de Alzheimer con componente vascular, "desde el área terapéutica se insistió en que los pacientes con demencias mixtas o vasculares tienen amplia afectación de los sistemas de neurotransmisión colinérgicos, por lo que en estos pacientes hay una disminución importante en los niveles de acetilcolina y, en consecuencia, está indicada la utilización de fármacos inhibidores de la acetilcolinesterasa para el tratamiento sintomático de estos pacientes", aclaró el doctor Pedro Gil, del Servicio de Geriatría del Hospital Clínico San Carlos (Madrid), responsable de la Unidad de Memoria de dicho centro, y moderador del Simposio.

Demencia mixta, la más común

Tradicionalmente se ha utilizado el término demencia senil para nombrar cualquier tipo de demencia. Este término está en desuso, ya que el estudio de los pacientes ha llevado a distinguir muchos tipos de demencia, siendo la más prevalente el tipo de demencia que se llama degenerativa (como la enfermedad de Alzheimer), seguida de las denominadas demencias vasculares. "Aunque se trata de dos enfermedades distintas ­-en las demencias degenerativas hay atrofia de todo o parte del cerebro y en las demencias vasculares existen lesiones más o menos grandes en distintas partes del cerebro por problemas de riego-, tienen mucho en común y con frecuencia en los pacientes se da una mezcla de ambas. De hecho, los mismos factores de riesgo de ateroesclerosis (la hipertensión, los niveles elevados de glucosa en sangres, o el exceso de colesterol) son también factores de riesgo en la enfermedad de Alzheimer", explica el doctor Gil.

Tratamiento eficaz

Hasta ahora en los estudios realizados para el tratamiento del Alzheimer se habían buscado casos puros, "la novedad ahora es que se han empezado a hacer estudios con enfermos de Alzheimer que también tienen problemas vasculares. El primer estudio sobre esta cuestión publicado en The Lancet ha puesto de manifiesto la eficacia de galantamina en el tratamiento de estos enfermos con componente vascular", aclara el doctor Cruz. "Al tratarse de pacientes con afectación de los sistemas de neurotransmisión colinérgicos son muy efectivos los fármacos inhibidores de la acetilcolinesterasa, que siguen siendo igual de seguros aunque se trate de enfermos más frágiles por tener más factores de riesgo", puntualiza el experto.

De hecho, una de las conclusiones alcanzadas por los expertos reunidos en el Simposio ha sido la confirmación de la eficacia de galantamina, único fármaco con eficacia reconocida en ficha técnica para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer con componente vascular, en el abordaje de esta demencia mixta. La galantamina inhibe la enzima que destruye la acetilcolina, el neurotransmisor del cerebro que actúa de llave en el proceso de memoria y aprendizaje, y además interviene modulando los receptores nicotínicos cerebrales consiguiendo potenciar la sinapsis (comunicación interneuronal).

Junto a estas novedades, hay que tener en cuenta que en las demencias vasculares las modalidades terapéuticas se encaminan a disminuir el riesgo cardiovascular, "de ahí la importancia de identificar los factores de riesgo vascular del paciente: diabetes, hipercolesterolemia, hipertensión. para hacer un control estricto de los mismos con fármacos que no repercutan significativamente sobre el área cognitiva, es decir, que no tengan efectos secundarios sobre el sistema nervioso central", concluye el doctor Pedro Gil.

http://www.buscasalud.com


Saludos afectuosos

Dr. José Manuel Ferrer Guerra

 

 

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