Archive for June, 2010


.

Pero la investigación es preliminar y necesita confirmarse, señalan los expertos

Por Steven Reinberg
Reportero de Healthday

JUEVES, 24 de junio (HealthDay News/DrTango) — Las personas que tienen la enfermedad de Alzheimer que pierden sus habilidades lingüísticas podrían ver alguna mejora si utilizan una técnica llamada estimulación magnética transcraneal repetitiva (EMTr), según sugiere una investigación preliminar llevada a cabo por un equipo italiano.

Este procedimiento no invasivo suministra una serie de impulsos magnéticos rápidos a frecuencias de hasta 100 Hz al cerebro. Estudios anteriores habían encontrado que estos impulsos pueden cambiar la actividad cerebral, dependiendo de la frecuencia, explicaron los investigadores.

Aunque son “preliminares”, los nuevos hallazgos “ofrecen muchas esperanzas, no sólo para avanzar en nuestra comprensión de los mecanismos de plasticidad cerebral, sino también para diseñar nuevas estrategias de rehabilitación en pacientes con enfermedades neurodegenerativas”, según la investigadora Maria Cotelli, del IRCCS Centro San Giovanni Fatebenefratelli di Dio en Brescia.

El informe aparece en la edición en línea del 24 de junio de Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry.

Para el estudio, el equipo de Cotelli utilizó la EMTr en 10 pacientes que tenían enfermedad de Alzheimer moderada. Los investigadores asignaron aleatoriamente a los pacientes a cuatro semanas de estimulación magnética transcraneal repetitiva a 20 Hz o a dos semanas de un tratamiento simulado seguido de dos semanas de EMTr. Los impulsos se aplicaron en los lóbulos prefrontrales del cerebro.

Los participantes del estudio se sometieron a evaluaciones de la memoria, las funciones ejecutivas y el lenguaje al comienzo del estudio, a las dos y cuatro semanas desde el inicio del tratamiento y de nuevo a las ocho semanas.

Luego de dos semanas, los investigadores encontraron una diferencia significativa entre los dos grupos de prueba en cuanto a su capacidad para comprender el lenguaje hablado.

Entre las personas que se sometieron a la estimulación magnética transcraneal repetitiva, el número de respuestas correctas en una prueba de comprensión osciló entre 66 hasta más de 77 por ciento, mientras que entre los que no recibieron el tratamiento las puntuaciones se mantuvieron invariables.

Tras dos semanas de tratamiento, los que no recibieron la EMTr mostraron inicialmente mejoras en la comprensión del lenguaje, apuntaron los investigadores.

Además, la mejora observada en ambos grupos se mantuvo durante dos meses luego de los tratamientos.

La EMTr no modificó otras capacidades lingüísticas o funciones cognitivas, incluida la memoria. Lo que sugiere que en este contexto la estimulación magnética transcraneal repetitiva se relaciona específicamente con la comprensión del lenguaje, señala el grupo de Cotelli.

No está claro cómo actúa la EMTr, señalaron los investigadores. Esta estimulación podría cambiar la actividad del cerebro y reajustar patrones poco saludables causados por la enfermedad o daños, especularon.

Hay algunas pruebas para esta teoría. Los estudios por imágenes de personas con daño cerebral congénito o adquirido muestran que algunas áreas del cerebro parecen ser plásticas y que se puede “reorganizar” la actividad cortical, agregó el grupo de Cotelli.

“Nuestros hallazgos ofrecen una prueba inicial de los persistentes efectos beneficios de la estimulación magnética transcraneal repetitiva en la comprensión de oraciones en pacientes de enfermedad de Alzheimer”, apuntó Cotelli. “La EMTr rítmica junto con otras intervenciones terapéuticas podrían constituir un método novedoso para tratar las disfunciones del lenguaje en pacientes de alzhéimer”.

Una experta cree que los hallazgos sin interesantes, pero que necesitan repetirse y ampliarse antes de que su valor pueda darse a conocer de verdad.

Catherine M. Roe, catedrática de investigación en neurología en la Facultad de medicina de la Universidad de Washington en San Luis, lo calificó como “un estudio intrigante”.

Los resultados parecen sugerir que de dos a cuatro semanas de tratamiento con estimulación magnética transcraneal repetitiva mejora las puntuaciones en la prueba de comprensión de oraciones entre personas con enfermedad de Alzheimer, al menos a corto plazo, apuntó.

Sin embargo, “antes de concluir de que los efectos del tratamiento son duraderos, creo que sería importante también incluir en un estudio como éste a un grupo de participantes que sólo reciba un tratamiento de placebo”, dijo Roe.

Como con todas las nuevas investigaciones, también es importante ver si los resultados se pueden demostrar en un estudio más grande con distintos grupos de personas para ver si el efecto es confiable, agregó.

“También necesitamos tomar en cuenta que no sabemos si la mejora en las puntuaciones de la prueba de comprensión de oraciones se traducirá en mejoras en la comprensión del lenguaje en el día a día”, señaló Roe.

healthfinder.gov

healthfinder.gov

Una dieta saludable podría reducir el riesgo de alzhéimer

Written by post on Sunday, June 13th, 2010 in Alzheimer.

Investigadores afirman que comer ensaladas, frutos secos, tomates y aves redujo las probabilidades

Por Jenifer Goodwin
Reportero de Healthday

LUNES, 12 de abril (HealthDay News/DrTango) — Llevar una dieta rica en verduras, pescado, frutas, frutos secos y aves, y baja en carne roja y mantequilla, podría reducir el riesgo de enfermedad de Alzheimer, según encuentra una investigación reciente.

Los investigadores encuestaron a más de 2,100 residentes de la ciudad de Nueva York a partir de los 65 años sobre sus hábitos alimentarios. Durante el transcurso de unos cuatro años, 253 desarrollaron enfermedad de Alzheimer.

Aquellos cuyas dietas incluían la mayor cantidad de aliño para ensalada, frutos secos, pescado, tomates, aves, verduras crucíferas (como coliflor y brócoli), verduras de hojas verdes, y la menor cantidad de carne roja, lácteos ricos en grasa, carne de vísceras y mantequilla observaron una reducción del 38 por ciento en el riesgo de desarrollar alzhéimer, en comparación con las personas cuyas dietas incluían menos frutas, verduras y aves, y más carne roja y lácteos ricos en grasa.

“Seguir este patrón dietético parece proteger de la enfermedad de Alzheimer”, señaló el autor principal del estudio, el Dr. Nikolaos Scarmeas, profesor asociado de neurología del Centro Médico de la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York. Pero añadió que “este estudio es observacional, no un ensayo clínico”, lo que quiere decir que los investigadores no pueden decir con certeza que comer de cierta forma ayude a evitar la enfermedad.

El estudio fue publicado en línea en la edición del 12 de abril de Archives of Neurology, y aparecerá en la edición impresa de junio de la revista.

Aunque es similar a la muy conocida dieta mediterránea, la dieta que pareció ser beneficiosa en este estudio no es idéntica, ya que los investigadores no deseaban restringirse a considerar una sola tradición culinaria. La dieta mediterránea incluía nueve grupos de alimentos, mientras que este estudio incluyó treinta, señaló Scarmeas.

Los alimentos en esos treinta grupos son aquellos que tienen impacto sobre una lista de siete ácidos grasos y nutrientes, que investigaciones previas han asociado con el riesgo de enfermedad de Alzheimer. La combinación de nutrientes incluía ácidos grasos saturados, ácidos grasos monoinsaturados, ácidos grasos omega 3, ácidos grasos omega 6, vitamina E, vitamina B12 y folato.

“Encontramos que había una combinación de alimentos que afectaban los niveles de estas grasas y vitaminas, y al hacerlo, también afectaban el riesgo de contraer enfermedad de Alzheimer”, explicó Scarmeas.

Los investigadores controlaron los factores demográficos como la edad, la educación y la etnia; factores genéticos; el tabaquismo, el índice de masa corporal, y otras afecciones médicas.

El Dr. Samuel Gandy, neurólogo y biólogo celular de la Escuela de Medicina Mount Sinai de la ciudad de Nueva York, aseguró que los hallazgos concuerdan con otros estudios epidemiológicos que han encontrado que las personas que se adhieren a una dieta que es buena para el corazón también tienen un menor riesgo de alzhéimer.

“Todo lo que aumenta el riesgo de enfermedad cardiaca, como el colesterol alto, la obesidad, la hipertensión y la diabetes sin controlar, también aumenta el riesgo de alzhéimer”, advirtió Gandy.

Los motivos de esta conexión no se comprenden del todo. Una posibilidad es que los factores que tienen un impacto sobre los vasos sanguíneos del organismo también lo tengan sobre los del cerebro.

Los médicos creían que habían dos causas distintas de demencia: la demencia vascular, debido a enfermedad de los vasos sanguíneos, y el alzhéimer, un proceso neurodegenerativo. “Ahora sabemos que la mayoría de personas que sufre demencia tiene un poco de ambas”, apuntó Gandy.

Pero aunque consumir una dieta “sana para el corazón” es probablemente una buena idea que en realidad no puede resultar dañina, no está claro cuánto brócoli, por ejemplo, tiene que comer una persona para ver los beneficios, añadió Gandy.

En cuanto a los otros hábitos de estilo de vida que pueden reducir el riesgo de alzhéimer, el ejercicio es la única intervención cuyo beneficio se ha demostrado en ensayos clínicos aleatorios, dijo Gandy.

Un segundo estudio que aparece en la edición de abril de la misma revista encontró que los pacientes de enfermedad de Alzheimer pierden masa magra a medida que la enfermedad avanza. La masa magra incluye el peso de los huesos, los músculos y los órganos.

Las personas que padecen de alzhéimer con frecuencia pierden peso sin intención. Muchas veces, la pérdida de peso comienza antes de una pérdida notable de la memoria, según la información de respaldo del artículo.

Investigadores de la Facultad de medicina de la Universidad de Kansas en Kansas City evaluaron la composición corporal de 70 personas a partir de los 60 años que sufrían de enfermedad de Alzhéimer en primera etapa, y de 70 personas que no sufrían la enfermedad. También se escanearon los cerebros de los participantes con IRM y pruebas neuropsicológicas.

Los que sufrían de alzhéimer tenía menos masa magra, además de reducciones en el volumen cerebral y en la materia blanca.

“Nuestros datos concuerdan con otros estudios que sugieren que la patología del cerebro podría contribuir al declive en la composición corporal, tal vez al trastornar la regulación del metabolismo de la energía y la ingesta de alimentos del sistema nervioso central”, escribieron los autores del estudio.

healthfinder.gov

Clip7 entretenciones


A medida que pasan los años -e incluso los siglos – el café sigue ganando popularidad como una infusión para disfrutar a toda hora. Recientemente, diversos equipos científicos se abocaron a estudiar los posibles beneficios de la cafeína en la prevención de demencias como el mal de Alzheimer, concluyendo que este compuesto podría frenar el deterioro cognitivo que causan estas patologías.

Neo Mundo |    2/6/2010-00:00 hs. |  La prestigiosa revista Journal of Alzheimer’s Disease dedicó un número especial a presentar estos importantes hallazgos en torno al café.

El mal de Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer es el tipo de demencia más frecuente en los adultos mayores. Esta patología cobró preponderancia en el día de hoy porque, ante el aumento en la expectativa de vida, un número mayor de personas desarrollan este mal. La Organización Mundial de la Salud calcula que el Alzheimer afecta al 5% de los adultos de 65 a 80 años de edad, y su incidencia sube al 15% cuando las personas superan los 80 años de vida.

La patología comienza lentamente, y de hecho los primeros síntomas se confunden con los típicos problemas de memoria y olvidos que vienen naturalmente con la edad. Al principio las personas con Alzheimer suelen tener dificultades para recordar hechos recientes o nombres.

Sin embargo, cuando la enfermedad avanza dejan de reconocer a los familiares y amigos y no pueden tener una vida independiente, ya que no logran realizar actividades cotidianas como bañarse o alimentarse correctamente. En algunas ocasiones el comportamiento cambia drásticamente y se vuelven agresivos o violentos.

Todavía no existe una cura para este mal, pero diversos fármacos recetados por especialistas pueden frenar el avance y aliviar los síntomas.

La cafeína y la salud cognitiva

Alexandre de Mendonça de la Universidad de Lisboa (Portugal) y Rodrigo Cunha de la Universidad de Coimbra (Portugal), dos editores del número especial de Journal of Alzheimer’s Disease, explicaron que los primeros hallazgos científicos en torno a la cafeína se centraron en el Parkinson, cuya incidencia podría disminuir en las personas que consumen este compuesto.

A continuación, diversos estudios epidemiológicos concluyeron que cantidades moderadas de cafeína podrían frenar el deterioro cognitivo que viene con la edad así como la prevalencia de la enfermedad de Alzheimer.

Mendonça y Cunha enumeraron una serie de beneficios que la cafeína podría tener, según las investigaciones más recientes sobre el tema. Entre estos beneficios incluyeron su posible rol en la normalización de la función cerebral, la reducción de las placas de beta-amiloide (una proteína que se encuentra en el cerebro de las personas con Alzheimer), el beneficio de la memoria y las funciones cognitivas, así como la posible prevención del mal de Parkinson.

Los especialistas sostuvieron que este compuesto podría mejorar la calidad de vida de las personas con la enfermedad de Alzheimer. Subrayaron que “una de las complicaciones más frecuentes del Alzheimer es la depresión, y son de particular interés las observaciones recientes que sugieren que la cafeína podría normalizar el estado de ánimo”

tucumanoticias.com.ar



Site Navigation